LA LEY POR ENCIMA DE LO
DEMAS
El veredicto: la ley del menor daño es una película británica dirigida por el director Richard Eyre y protagonizada por Emma Thompson. Esta película nos narra un poco, o al menos un momento decisivo en la vida de Fiona (Emma) una prestigiada juez familiar de Londres la cual se verá involucrada en un par de casos los cuales podrán a prueba su sensibilidad como persona, su moralidad e inclusive su capacidad laboral.
No narrare lo que sucede en esta película, para aquellos a los cuales está dirigido este texto, ya saben perfectamente que acontece en esta sin embargo vale la pena aclarar que lo más importante como debate para el espectador son los dos casos legales a los cuales se enfrenta nuestra protagonista: el de los siameses y el de Adán. ¿qué tiene de especial estos casos, que la diferencia de un conflicto legal común? Simple, lo que sucede es que estos casos en especial conllevan consigo varios debates aparte de legales, conflictos morales, ideológicos-religiosos con varias bases científicas; si, son debates demasiado complejos siendo así me gustaría hacer un análisis en todos los aspectos a dichos casos los y determina si nuestra protagonista habría hecho lo correcto o si se equivocó, pero para esto entandamos primero a que se enfrentó.
El primer caso es el de una pareja de hermanos siameses, esta es una condición genética en la cual dos gemelos nacen con sus cuerpos pegados. Normalmente el 75% de estos casos tiene como consecuencia de que aquellos con este padecimiento nazcan muertos y cuando no es así termina afectando la vida de estos de una forma bastante critica. Con este padecimiento ya explicado contextualicémonos en el caso al que se enfrenta Fiona; dos hermanos siameses nacen y a estos ya se les diagnostico una muerte inminente, sin embargo, existe la posibilidad de que mediante una cirugía de separación uno de ellos se logre salvar, sin embargo, los padres de estos se oponen puesto que dicen que “Dios les dio la vida y solo Dios se las puede quitar” siendo así el hospital pide el permiso de proceder con la cirugía aun sin el permiso de los padres. Aquí hay que entender primero que no existe una salida “limpia” no hay forma en la cual ambos se salven. Ahora es entendible y respetable los ideales de religiosos padres sin embargo no se puede admitir que unos niños que ni siquiera saben hablar, estos niños no tienen religión y den su vida por los ideales de su padre no suena ni es justo. Como dijimos antes, aquí no existe una solución sin daños colaterales por lo que se debe recurrir a la ley del menor daño como dice el título, no se puede salvar a los dos, pero si a uno (aunque se tiene que dejar morir el otro) es uno o los dos, por lo que es necesario proceder y por lo que en este caso la juez habría hecho lo correcto.
El segundo caso y quizás un poco más complejo es el de Adán. Adán es un adolescente de 17 años el cual pertenece a la comunidad y a la religión de los testigos de Jehová, Adán está enfermo y necesita urgentemente un tratamiento de transfusión de sangre, si este no lo recibe morirá todo es muy simple sin embargo el problema es que para la gente de esta comunidad las transfusiones de sangre están fuertemente prohibidas y por eso tanto el cómo sus padres se niegan a aceptarlo.
Entendamos que los testigos son una comunidad perteneciente a la religión cristiana con ciertas características de “fanatismo” lo que los hace más extremistas y radicales en sus ideales. Para esta comunidad cualquier tipo de profanación o impurificación a la sangre de cada quien es un pecado del más alto nivel puesto que en esta (según ellos) corre nuestro espíritu y es la representación del regalo más grande de Dios hacia nosotros.
Ahora veamos los hechos desde el aspecto científico, Adan padece leucemia o cáncer en la sangre, lo que hace que esta mismo deje de ser útil para su cuerpo dada la invasión de células cancerígenas en ella. La transfusión de sangre consiste en insertarle sangre limpia y sana de otra persona compatible la cual su cuerpo asimilará y por lo menos le dará más tiempo de vida.
Legalmente entendamos que Adan es menor de edad por lo que no es válido que él diga “déjenme morir” por lo que la decisión recae en sus padres lo cuales siendo fieles creyentes piden que el tratamiento no se le preste, sin embargo, una vez más el hospital pie a la corte la autorización para proceder aun sin el consentimiento de estos. Aquí es un poco más difícil, todos tenemos el derecho de escoger nuestra religión y exigir que se nos sea respetada pero aquí la corte no toma estos ideales como la religión de Adan sino como la religión de sus padres, y hasta cierto punto es cierto ya que es verdad que Adan nunca tuvo la oportunidad de escoger su religión, este nació en una familia testigo de jehová y así mismo fue criado, y a pesar de que si, ya tiene conciencia propia a diferencia de los siameses este nunca tuvo la oportunidad de conocer más allá de lo que le planteaban sus padres y la misma sociedad de testigos de jehová.
Al ser menor de edad la juez opta por salvarle la vida y darle la oportunidad que en algún futuro este pueda escoger que es lo que realmente quiere con su vida. En el momento esta habría pareo una decisión que es irrespetuosa con su religión, pero a largo plazo demuestra ser lo correcto al punto de que este termina cuestionándose toco lo que conoce y dándole las gracias a la juez. Aquí existe un conflicto en el cual debemos pasar ciertas propiedades por encima de otras, es decir, aquí la prioridad era el bienestar de Adan y esto estaba por encima de los ideales de su familia más que de el por lo cual también considero que fue la opción correcta y más conveniente.
Son muchos factores los cuales chocan en estas disputas legales, sin embargo hay que tener en cuenta que la ley toma con respeto y tiene en cuenta los diferentes puntos de vista tanto científicos, morales, religiosos etc. Sin embargo, la religión es solo una, imparcial y muchas veces va por encima de las anteriores en un ámbito social, teniendo esto en cuenta Fiona al ser un emisario de la ley definitivamente hace lo correcto laboralmente, siempre nos podemos cuestionar en varios casos, si moralmente hacemos lo correcto, si dicha persona se merecía esto o no sin embargo como sociedad tenemos cierto sistema que aunque no siempre eficiente por lo menos evita nuestro colapso como comunidad, en casos como estos es necesario olvidarnos de la opinión propia, la subjetividad y enfocarnos totalmente en los parámetros legales de una forma objetiva.






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